EL MERCADO ESPAÑOL CUENTA CON DOS AÑOS DE BONANZA

Un año más, España será en 2019 uno de los mercados más atractivos para la inversión inmobiliaria según los expertos del sector. Por un lado, la economía seguirá creciendo por encima de la media europea y por otro, todos los segmentos ofrecen oportunidades de negocio, lo que unido a un entorno en el que la financiación no será un problema hace pensar que 2019 continuará siendo un año de alta actividad en el sector inmobiliario.

En el sector residencial hay varios retos que debe afrontar este año. Para Juan Velayos, consejero delegado de Neinor Homes, “será imprescindible dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos en cuanto al acceso a la vivienda, para lo que es necesario un diálogo entre todos los actores, alejado de medidas politizadas. Desde el sector venimos reclamando un diálogo entre el ente público y las compañías, que permita acometer las modificaciones legislativas necesarias para simplificar la normativa existente, así como la creación de organismos técnicos y despolitizados que generen suelo en función de razones técnicas y las necesidades de cada ciudad. Además, otro de los retos será dar acceso a nuevas generaciones de población, que hoy se les conoce como millennials y serán los compradores del futuro. La clave en el futuro del sector pasa por saber adaptarse a las necesidades de estas nuevas generaciones, que ven más allá de las cuatro paredes que conforman una vivienda y apuestan por la tecnología, la innovación y la sostenibilidad como base para su confort. Los promotores debemos ver con anticipación estas necesidades para poder dar soluciones acordes a las necesidades actuales y que se nos vienen”.

Félix Abánades, presidente de Quabit Inmobiliaria, apunta que “es fundamental dar solución a algunos aspectos como la falta de agilidad en los procesos de calificación que generen más suelo apto para la construcción residencial, los retrasos en la concesión de licencias, la financiación de la actividad promotora y de las compras de suelo, la subida de los diferentes costes de construcción, o la falta de mano de obra cualificada. Hay un consenso generalizado de que la tendencia alcista que experimenta el mercado inmobiliario va a mantenerse por lo menos hasta 2020, pero habrá que estar atentos a determinadas circunstancias geopolíticas o económicas que puedan influir en el sector como la guerra comercial entre China y EE UU, la negociación del Brexit, la subida de tipos en la eurozona o, en clave nacional, el déficit y la abultada deuda pública.

En términos generales, en el mercado residencial el sector ve una dinámica positiva con unos fundamentales que se mantendrán sólidos y con margen para que la actividad continúe creciendo en 2019.

Fuente: El Economista. Suplemento Inmobiliaria. Portada. Páginas 4 a 7.