¿Comisión o honorarios?

Como en cualquier trabajo o compra de servicios, existen precios diferentes. En el sector del asesoramiento personal de bienes inmobiliarios, existe un precio por el servicio prestado. Este precio al trabajo del asesor inmobiliario es definido comúnmente como “comisión”. Es un precio que incluye todo el trabajo del asesor con la finalidad de comprar, vender o alquilar una propriedad inmobiliaria. Por mi parte, entiendo que más que una comisión se trata de unos honorarios que se pagan solo cuando su objetivo de compra o de venta se haya realizado con exito. Estos honorarios se justifican no solo por el trabajo del asesor con cada cliente pero también de todo el trabajo de “back stage” que el cliente no pueda ver. Este trabajo incluye por ejemplo el tiempo de formación continua, de búsqueda, de recoger información, de generar contactos mediante llamadas de teléfono, de promocionar en redes sociales, Internet, etc. Es importante también precisar que en REMAX, los asesores tienen un número limitado de bienes en sus carteras. La razón es que esta característica nos permite de tener más tiempo y así trabajar mejor para cada cliente.

Es muy importante antes de elegir y firmar con un asesor inmobiliario de preguntar por escrito sobre su plan de marketing (plan de acción para la venta de su vivienda) en el caso de vender su vivienda, o su compromiso, tareas y condiciones en el caso de comprar una vivienda. Algunas ofertas pueden parecer mucho más baratas que la media, pero si el asesor no hace el plan de acción con calidad y con organización, si este no esté presente en las visitas y si su experiencia de su mercado y sus competencias en negociación son limitadas, esta decisión podría costar caro en términos de dinero, de tiempo y disgustos.